De entre los logos que podrían convertirse en clásicos, Gone In 60 Seconds es de los aspirantes más aventajados por la exactitud de sus formas y peso.
Gone In 60 Seconds basa su éxito en la fuerza de su gama cromática que rompe el espacio convirtiéndose en protagonista.
La belleza de este logotipo se basa en la justa importancia de sus vacíos dentro del cuerpo de la forma.
Gone In 60 Seconds es una perfecta muestra de cómo un logotipo se convierte en imagen inconfundible de su marca.
Este logo combina las formas geométricas sin que ello le reste movilidad y ligereza, el resultado es elegante pero fresco.
Se distingue por su extremado buen equilibrio, unido a originalidad y excelencia formal.
Muestra ideal para ejemplificar las bases gráficas que sustentan un logotipo bien hecho.
Gone In 60 Seconds cohesiona a la perfección la imagen de un logotipo moderno y a la vez tradicional convirtiéndolo en atemporal.
El logo Gone In 60 Seconds está ejecutado con tanta precisión que no resultará jamás un problema colocarlo.