Se distingue por su extremado buen equilibrio, unido a originalidad y excelencia formal.
Audi es una perfecta muestra de cómo un logotipo se convierte en imagen inconfundible de su marca.
Audi basa su éxito en la fuerza de su gama cromática que rompe el espacio convirtiéndose en protagonista.
De entre los logos que podrían convertirse en clásicos, Audi es de los aspirantes más aventajados por la exactitud de sus formas y peso.
Muestra ideal para ejemplificar las bases gráficas que sustentan un logotipo bien hecho.